"Toda la historia del progreso humano se puede reducir a la lucha de la ciencia contra la superstición." - Gregorio Marañón (1887-1960), médico, científico y escritor
Tal y como os dije hace unos días, aquí os dejo los enlaces a los 2 posts que he escrito este mes para Amazings.es. En realidad, debería ser solamente uno pero ya conocéis mi irresistible inclinación a escribir artículos laaaargos, muy laaaargos. En fin, que los disfrutéis...Cuando realizas un proyecto con un amigo y éste escribe las cosas muy claritas, no merece la pena duplicar los contenidos. Se trata del proyecto Esterllas infantiles. Lo que os iba a contar, os lo cuenta el amigo Rinze.
Como ya comenté por aquí hace tiempo, Eugenio Manuel y yo andamos metidos en la organización de un pequeño fregado para el que necesitamos la colaboración de profesores de infantil y primaria. Cuando publicamos en nuestros respectivos blogs el aviso que acabo de enlazar, mucha gente comentó diciendo que necesitaban más datos para poder vender la participación en el experimento en sus respectivos claustros de profesores. Así que, aprovechando que ya llega septiembre y los profesores han vuelto al redil, volvemos a publicar la información, esta vez ampliada, y aprovechamos para hacer un anuncio. Copio y pego lo que dijimos en su día y subrayo las nuevas inclusiones. El objetivo final del estudio aparece además en negrilla.
La materia prima para nuestro estudio no es otra cosa que dibujos hechos por niños (hemos fijado un rango de edades que va de los 4 a los 7 años, pero tenemos preferencia por los más pequeños).
El dibujo que pedimos (uno por alumno) no es nada complicado y se puede realizar en una hora de clase. Corresponde a un paisaje cotidiano que ven a diario. Concretamente se trata de dibujar su ciudad por la noche.
No se necesita material adicional al que ya puedan tener en clase, y esto es perfectamente asumible como una actividad más dentro del plan normal de trabajo.
El trabajo que tiene que realizar el profesor es simplemente seguir unas instrucciones muy claras que hemos escrito sobre qué condiciones tienen que cumplir las pequeñas obras de arte, recopilar los dibujos de los chavales, que tendrán que hacerse en una plantilla que ya damos nosotros, y enviarlos por correo. A partir de ahí, el curro gordo es tarea nuestra. No necesitamos nada más y estaremos muy agradecidos con la colaboración.
No necesitamos ni el nombre del alumno ni ningún dato personal. Solamente necesitamos el dibujo, la fecha de nacimiento o, en su defecto, la edad del muchacho y la localidad en la que vive (no en la que está el colegio).
El objetivo de todo esto es observar si existe correlación entre el nivel de contaminación lumínica de la localidad en la que vive un niño y la cantidad de objetos celestes (estrellas, presencia o no de la luna) aparecidos en su dibujo (obviamente, los niños no deben saber qué se está buscando, así que los profesores no pueden dar pistas al respecto; todo esto está convenientemente documentado en las instrucciones para el profesorado que hemos redactado).
Y ahora, tras ampliar la información, el anuncio: el Planetario de Pamplona apoya esta iniciativa y se está encargando de distribuir la información pertinente al resto de los planetarios nacionales para que hablen con los colegios y nos ayuden en la recopilación de los datos. Estamos muy agradecidos a Javier Armentia por la ayuda que nos está prestando en todo esto.
Si alguno de los presentes puede informar de esto en su colegio y está interesado en recibir más información, aquí hay un formulario para enviar sus datos de contacto. A los que ya se inscribieron en su día les enviaremos un e-mail con todos esto que hemos contado aquí para tenerles al día. Si la colaboración se concreta, les enviaremos el material que hemos preparado y les iremos informando de cómo va el proyecto.
Dicho lo cual, cualquier tipo de comentario o sugerencia es más que bienvenido.
Los científicos desentierran más pruebas de cambios súper-rápidos en la polaridad magnética de la Tierra.
Justo al norte de una parada de camiones a lo largo de la Interestatal 80 en Battle Mountain, Nevada, se encuentra la prueba de que el campo magnético de la Tierra se volvió loco.
Minerales magnéticos encontrados en rocas de hace 15 millones de años parecen conservar un momento en el que el polo norte magnético estaba en camino de convertirse rápidamente en el polo sur, y viceversa. Semejante “inversión del campo geomagnético” ocurre cada par de cientos de miles de años, empleando normalmente alrededor de 4000 años para hacer el cambio. Las rocas de Nevada sugieren que este cambio en particular ocurrió a un ritmo extraordinariamente rápido.
Cualquiera que llevara una brújula habría visto inclinarse su medida alrededor de un grado a la semana – un instante en tiempo geológico. Un artículo que describe el hallazgo está programado para aparecer en Geophysical Research Letters.
Es el segundo informe de un cambio tan rápido en la dirección geomagnética. El primero, descrito en 1995 y basado en las rocas en Steens Mountain, Oregon, nunca ha logrado una amplia aceptación dentro de la comunidad del paleomagnetismo. Un segundo ejemplo podría reforzar la teoría de que las inversiones realmente pueden suceder rápidamente, en el curso de años o siglos en vez de milenios.
“Estamos tratando de hacer que este caso [el nuevo trabajo] sea otro registro de un cambio magnético super-rápido”, dice el autor principal, Scott Bogue, geólogo del Colegio Occidental de Los Angeles.
Los investigadores no están seguros de por qué el campo geomagnético se invierte. Muchos piensan que debe tener algo que ver con lo que origina el campo – movimientos convectivos de hierro líquido en el núcleo giratorio externo del planeta.
Bogue y su colega, Jonathan Glen del Estudio Geológico de EE.UU. en Menlo Park, California, fue a Nevada para estudiar una serie de flujos de lava en buen estado de conservación. A medida que cada flujo se enfría, se conserva la orientación del campo magnético en el tiempo, congelado como la diminuta aguja de una brújula en los cristales magnéticos de la roca.
Un flujo en particular llamó la atención de los científicos porque parecía entrañar una compleja historia magnética. Esta lava, dice Bogue, inicialmente comenzó a enfriarse y luego se calentó de nuevo en un año conforme un flujo de lava fresca lo enterró. La lava fresca remagnetizó los cristales de la roca que había debajo, haciendo que se reorientasen la friolera de 53 grados. Al ritmo que la lava debería haberse enfriado, dice Bogue, significaría que el campo magnético estaba cambiando de dirección aproximadamente 1 grado por semana.
Se ha informado que las rocas de Steens Mountain mantienen un cambio de 6 grados por día. Este porcentaje era tan alto – imagina tratar de navegar con una brújula que cambia varios grados al día – que muchos científicos se opusieron al informe. Una línea de argumentación sostenía que el núcleo externo líquido simplemente no puede generar los cambios del campo magnético tan rápidamente. Otro sostenía que, incluso si los cambios sucedieron, no serían observables en la superficie porque la conductividad eléctrica interna de la Tierra debería apantallar las señales.
Las rocas de Nevada refuerzan la idea de que tales cambios podrían estar sucediendo, dice Bogue – incluso si los científicos aún no pueden explicar por qué.
No todos los expertos están convencidos del nuevo artículo. Dennis Kent, paleomagnetólogo de la Universidad de Rutgers en Piscataway, Nueva Jersey, dice que sería “una curiosa coincidencia” tener dos breves flujos de lava recién enfriados y captar un cambio de 53 grados en la dirección, cuando las inversiones ocurren sólo unas pocas veces cada millones de años.
La última inversión estable ocurrió hace 780 000 años. Algunos geólogos sostienen que la Tierra va con retraso para una inversión y podría incluso estar entrando ahora en una, ya que el campo geomagnético ha sido cada vez más débil en los últimos 150 años o más.
Pero, al contrario de las películas apocalípticas del canal de ciencia ficción, nadie debería preocuparse por despertar una mañana en un caos geomagnético, dice Bogue. “Para los geólogos una inversión de polaridad es una cosa casi instantánea que cambia una característica global de la Tierra – es realmente un fenómeno espectacular”, dice. “Pero si estuvieras vivo cuando sucediera, probablemente no sería gran cosa”.